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Recordando nuestras sensaciones de cuando nuestro mundo del turismo se venía abajo

Primera Parte

Se cumplen en estos días cinco años del inicio de los efectos de la pandemia en Europa, de lo cual fuimos testigos en primera línea, y lo reflejamos en artículos periodísticos en el Portal de América y en un ensayo que publicamos en Amazon en 2021 titulado “El principio del fin del imperio turístico español. La debacle del turismo español vista por un corresponsal rioplatense”.

En febrero de 2020 comenzaron nuestras preocupaciones, que lo hacíamos con ingenuidad y esperanza, quizás alimentadas por las mentiras y ocultamientos del gobierno de España presidido por el Partido Socialista Obrero Español PSOE y la alianza comunista caribeña de PODEMOS, conducidos por Pedro Sánchez Pérez Castejón y Pablo Iglesias Turrión.

En aquellos días las noticias oficiales, repetidas hasta el cansancio por los medios de comunicación subvencionados por el gobierno, nos decían que en España no pasaría nada, como mucho uno o dos casos de algún turista distraído.

Esa criminal actitud, que costó ciento veinte mil vidas y la caída de un 11% del PIB español estaba motivada por dos razones, la primera por la total incapacidad intrínseca del PSOE para gobernar y enfrentar la situación sin medios ni personas capaces para liderar situaciones extremas y la segunda pagar el precio de la investidura, a los agentes locales del narco venezolano conducidos por Pablo Iglesias, que consistía celebrar con manifestaciones masivas en todo el país el 8 de marzo el día de la mujer, principal efeméride del catecismo neo comunista que remplazó la fallida lucha de clases por la lucha de sexos y el cambio climático.

La realidad de la pandemia no podía arruinar el relato del feminismo, todas, todos y todes debían salir a la calle el 8 de marzo a demostrar la fortaleza de la nueva política y no podían permitir que se tomaran las medidas de distancia social para mitigar la propagación del virus, medidas que tomaron horas después cuando ya era tarde y de una forma inconstitucional nos encerraron en nuestras casas y bloquearon Madrid, no por razones sanitarias sino por ideología y como comienzo de una campaña electoral para convertir al siniestro ministro de sanidad en presidente de la comunidad autónoma de Cataluña.

La vida siempre da revancha a los oprimidos y pasa factura a los que obran con maldad, siendo la paradoja que hoy un lustro después del inicio de la dictadura del “gobierno más feminista de la historia” según su propia definición, las tres fuerzas progresistas que lo integran están sumergidas en el lodo del sometimiento a mujeres por parte de sus principales líderes con escándalos que han llegado a los tribunales tipificados por delitos que ellos decían perseguir.

En la coalición SUMAR, el fundador de PODEMOS Iñigo Errejón está siendo juzgado por su conducta de abusos contra mujeres, en el partido PODEMOS otro de sus fundadores Juan Carlos Monedero, próximo a ser juzgado por idénticas prácticas y el número dos del gobierno de Pedro Sánchez y máxima autoridad del PSOE José Luis Ábalos, está imputado con pasaporte retirado, por una trama de corrupción que ensucia a todo su partido político, siendo una de sus medallas pagar con dinero público y con el producto de mordidas a prostitutas de lujo.

Resulta que estos tres personajes, descendientes de la corrupción de los EREs de Andalucía, miembros del club de Don Angelo, primos del Tito Berni y sus puteros, hoy están expulsados por sus partidos que los reniegan y hasta estigmatizan, pero sin embargo ocultaron sus fechorías sexuales durante varios años por el bien de sus agrupaciones políticas, reaccionando cuando la prensa y los bautizados “pseudo medios” por el régimen, lo denunciaron y no pudieron seguir ocultando.

Volviendo a nuestra pasión, el turismo y dejando de lado, por un rato nomás, la realidad política española, vamos a recordar en varias entregas lo que decíamos los primeros días de la pandemia.

MADRID – FEB 21, 2020,  PRIMERAS SEÑALES

Caída de la demanda mundial del transporte aéreo.
Se inicia una nueva década con una caída de la demanda mundial de pasajes aéreos provocada por el coronavirus.
Las autoridades de IATA muestran preocupación por los primeros números que arrojan las estadísticas de demanda de pasajeros, pero sobre todo por la proyección que se puede hacer para el resto del año.

Hay que remontarse a los primeros años del milenio para encontrar guarismos parecidos, ya que la década anterior no sufrió ninguna situación similar.
Si la crisis sanitaria continúa reducida a China, con algunas consecuencias en Corea y Japón, las pérdidas previstas afectarán principalmente a las
compañías aéreas de la Región Asia – Pacífico, pero si se extiende a nivel global, el daño es inimaginable.

Para este año 2020, se preveía un incremento de la demanda mundial superior al 4%, pero el coronavirus, lo tirará abajo, hasta llegar a un estimado de más del medio por ciento, en tanto la demanda en el Área Asia – Pacífico se prevé caerá más de un 8%.

Estos preocupantes números provocarán un efecto domino en otras actividades conexas, que dependen directa o indirectamente del flujo de pasajeros.
La crisis del 2003 duró alrededor de 6 meses y se recuperó a la misma velocidad con que había caído.

Las autoridades de IATA comentan que la prioridad de las líneas aéreas es evitar que el virus se propague, siguiendo al pie de la letra las recomendaciones de la OMS, pero las medidas tomadas no son óbice para que se suspendiera provisoriamente un 80% de la oferta de vuelos desde y hacia China procedentes de occidente.

Todas las previsiones y la consecuente política de inversiones, se han venido abajo, de una expectativa de crecimiento sostenido, se pasó de un día para el otro, a una caída brutal, los gabinetes de crisis arden y las hojas de cálculo saturan los ordenadores.

Pero como siempre hemos sostenido, el turismo, una de las actividades más frágiles, por los muchos factores que lo afectan, es también el más capacitado y la actividad con mayor poder de recuperación, lo demostraron la crisis del petróleo, las guerras, los atentados terroristas y las pestes. Siempre, repito siempre, se recuperó y esto, “también pasará”.