Con gran ilusión inicié el 2 de febrero de 2026, fiesta de la Virgen de la Candelaria una publicación por capítulos del ensayo “Iberoamérica, un proyecto de seis siglos” en mi Blog personal.
https://ramondeisequilla.com/iberoamerica-un-proyecto-de-seis-siglos/
El objetivo era brindar un compendio de información, que está disponible y libre de consulta, en las páginas web de organismos oficiales y universidades, intentando agilitar el trabajo a los que estén interesados en el tema.
En la primera parte, definimos los conceptos de Hispanoamérica e Iberoamérica y recopilamos sus “números”, continuamos analizando la imagen que tienen los países americanos en España y viceversa, para terminar con una propuesta de qué puede ofrecer y obtener España de cada uno de ellos, definiendo algunos países prioritarios que denominamos “países ancla”, entramos en el caso Mercosur y su demorado acuerdo con la Unión Europea, seguimos con México, su “relato populista” y cómo enfrentarlo, pasando inmediatamente a analizar el tema de la inmigración como un tema estratégico.
Más adelante, hacemos un reporte completo sobre ¿qué es la Secretaría General Iberoamericana? y cómo funcionaron a lo largo de los años las “Cumbres de Jefes de Estado Iberoamericanos”, con la intención de dar pautas para tener una postura ante la próxima cumbre a celebrarse en Madrid el 4 y 5 de noviembre de 2026.
Al momento, hemos publicado los cuatro primeros capítulos y pensábamos continuar con un capítulo por semana, pero las noticias aparecidas en las últimas horas nos plantean la alternativa de interrumpir la publicación y hasta eliminar la ilusionante propuesta.
Siempre he gritado a los cuatro vientos, que España es una “Monarquía Constitucional Parlamentaria” y que estábamos orgullosos de nuestro Rey Felipe VI por sus múltiples e inequívocas acciones y actitudes, pero me embarga una mezcla de estupor y desilusión al leer la nota aparecida y no desmentida hasta este momento por la Casa Real, en el diario El Mundo.
Como respeto hasta las últimas consecuencias la figura del Rey, no voy a emitir ningún juicio de valor sobre sus palabras, pero mi conciencia me dice que España no tiene que pedir perdón por acciones que no cometió y que son justificación histórica de los fracasos de un estado asolado por el narcotráfico y la corrupción.
Como dice la nota “El Rey se implica para salvar la Cumbre Iberoamericana con el reconocimiento de los «abusos» en la conquista de México” y “En paralelo, José Manuel Albares ha pedido a sus socios europeos que se levanten las sanciones para la presidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez. La sucesora de Nicolás Maduro no puede pisar la Unión Europea y la única manera de sumar su presencia en la futura Cumbre sería que los 27 le retiraran las sanciones”, si estas son las actitudes que hay que tomar para que España sea sede de la Cumbre de Jefes de Estado Iberoamericanos, esta no vale la pena y sólo puedo rescatar las palabras de Juan Carlos I el 10 de noviembre de 2007 en Santiago de Chile durante la clausura de la XVII Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado ¿Por qué no te callas?
Nota del diario El Mundo
Actualizado Lunes, 16 marzo 2026 – 22:44 Escrito por Marina Pina, Madrid:
Casa Real
El Rey se implica para salvar la Cumbre Iberoamericana con el reconocimiento de los «abusos» en la conquista de México
Felipe VI concede a Claudia Sheinbaum la revisión de la historia de España
Felipe VI reconoce que hubo «mucho abuso» durante la conquista de América
Monarquía
Felipe VI reconoce que hubo «mucho abuso» durante la conquista de América: «Hay cosas que hoy en día no pueden hacernos sentir orgullosos»
Exteriores
Claudia Sheinbaum asegura que no ha invitado a Felipe VI a México como castigo por no haber respondido a una carta de López Obrador
El compromiso del Rey Felipe VI por revitalizar la Cumbre Iberoamericana, ese punto de encuentro de los jefes de Estado de uno y otro lado del Atlántico, le llevó ayer a dar un paso inesperado. Después de realizar una gira la semana pasada por Portugal, Chile y Bolivia, el Jefe del Estado quiso acercarse a México, país con el que desde 2019 se afrontaba una «pausa» en las relaciones diplomáticas. El motivo fue la falta de respuesta del Rey a una carta en la que el presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador, le exigía disculpas a la Corona por la Reconquista. El conflicto alcanzó tal nivel que Don Felipe, por primera vez, no fue invitado en 2024 a la toma de posesión de Claudia Sheinbaum. Seis años después, y sin presencia de nadie del Ejecutivo, el Rey quiso dar un paso hacia la reconciliación en forma de acto sin cobertura mediática.
El Rey Felipe VI acudió a una visita privada en la exposición La mitad del mundo. La mujer en el México indígena. La cita no estaba en la agenda, pero en ella, ante el embajador de México en España, Don Felipe reconoció que «hubo mucho abuso» durante la colonización de América. «También ha habido luchas, digamos, controversias morales y éticas en cuanto a cómo se ejerce el poder. Desde el primer día, es decir, los propios Reyes Católicos con sus directrices, las leyes de indias, por el proceso legislativo, hay un afán de protección, que luego la realidad hace que no se cumpla como se pretende y hay mucho, mucho abuso y también, como decía antes, valorar el hecho de que, de ahí, de ese conocimiento, pues nos apreciaremos más», afirmó el Monarca ante Quirino Ordaz, jefe de la misión diplomática mexicana.
Don Felipe centró su intervención en la necesidad de que «las dos partes del Atlántico» puedan conocer la historia común porque «esa cultura mestiza es lo que nos define hoy» ya que «conociendo la antigüedad es la manera que tenemos de valorar lo que ocurre hoy». Así, el Rey reconoció que «hay cosas que cuando las conocemos, cuando las estudiamos, en nuestro criterio de hoy en día, con nuestros valores, pues no pueden hacernos sentir orgullosos, pero hay que conocerlos, y en su justo contexto, no con excesivo presentismo».
Al cierre de esta edición, ningún miembro del Gobierno mexicano había reaccionado de manera pública a sus palabras. Sí causaron opiniones en algunos sectores políticos españoles. Según recoge Europa Press, el eurodiputado de Vox Hermann Terstch rechazó las palabras del Rey: «Con todo respeto, le recuerdo que ‘mucho abuso’ hay ahora por parte de un gobierno criminal que saquea a los españoles, ha corrompido toda la administración del Estado, roba sin pausa y además acosa, margina y agrede constantemente la institución de su Majestad», apuntó. En ese sentido, reconoció que «los posibles abusos existentes» en toda comunidad humana son «insignificantes» frente a los abusos que «perpetraban habitantes de aquellas tierras y frente a la colosal y gloriosa obra de la España».
Por otra parte, los historiadores sí aplaudieron las palabras del Monarca. «Me parece sano que el Rey de España recoja algo que ya es bastante común», apuntó en declaraciones a Europa Press el historiador José Carlos Mainer. Mientras, Jon Juaristi ha calificado estas palabras como «irreprochables», para después advertir de que no ve «qué tienen que ver con esa petición formal de perdón» que «tanto descendiente de criollo antiespañol y asesino de indios está exigiendo del Rey». Por su parte, José Luis Corral reiteró que «no hay que disculparse» por lo que hicieron otros españoles hace 500 años, aunque ha apreciado que Felipe VI haya mencionado el «presentismo».
Opiniones enfrentadas provocaron las palabras del Rey entre diplomáticos consultados por este diario. Si bien unos calificaron de «muy medida» la alocución del Monarca, otros lamentaron que haya «caído en la trampa de Albares» para «responder a una exigencia absurda de Sheinbaum». Sin embargo, todos los diplomáticos consultados coinciden en tildar de «escándalo» la «dejadez» de Albares con Iberoamérica: «En noviembre se celebrará la Cumbre en Madrid, dirá que ha sido un éxito de España como país, y realmente quien está trabajando son diplomáticos en la sombra y el Rey Felipe, que es quien realmente es conocido en la región. Es una vergüenza que el ministro no haya hecho una gran gira por Iberoamérica en todo lo que lleva en el puesto y a siete meses de la Cumbre».
Durante la gira del Rey de la semana pasada por tres países de Iberoamérica, Albares sólo tenía planeado acompañarle en Chile, sin embargo, su presencia se cayó a última hora alegando que tenía que seguir desde Madrid el conflicto en Oriente Próximo. Don Felipe estuvo acompañado por la secretaria de Estado para Iberoamérica, Susana Sumelzo. Además de perderse el encuentro con el nuevo presidente de Portugal, el chileno y el boliviano, el jefe de la diplomacia no estuvo presente en el encuentro del Rey con la premio Nobel de la paz María Corina Machado.
En paralelo, José Manuel Albares ha pedido a sus socios europeos que se levanten las sanciones para la presidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez. La sucesora de Nicolás Maduro no puede pisar la Unión Europea y la única manera de sumar su presencia en la futura Cumbre sería que los 27 le retiraran las sanciones.
Ayer, Albares tampoco fue testigo de cómo el Rey intentaba acercar España y México de nuevo, en un primer paso para restablecer las relaciones diplomáticas y conseguir más presencia en la cumbre de noviembre en Madrid.

El Rey Felipe VI no pide perdón. A no equivocarse en la interpretación de sus palabras. Es más, dice que no es bueno analizar con los criterios de hoy los sucesos del pasado, o algo así.
Por favor, tener cuidado y no sumarse a las interpretaciones fuera de contexto
Es mi humilde opinión