Uruguay, heredero de las costumbres de la “Madre Patria” en recordar sus orígenes y rendir homenaje a sus tradiciones, celebra estos días, organizado por La Sociedad Criolla Patria y Tradición de Tacuarembó la semana de la “Patria Gaucha”.
Allí estuvieron este sábado el presidente de la República, Yamandú Orsi, la vicepresidenta y el secretario de la Presidencia, Alejandro Sánchez, que entre otras actividades presenciaron el tradicional desfile criollo.

Una vez más el gobierno toca el tema del turismo, esta vez por boca del primer mandatario, que destacó la importancia del turismo en la economía y participó de las distintas actividades tradicionales.
«Hay un turismo de festivales que la gente no tiene ni idea. La gente que recorre el país genera toda una actividad económica que a veces no se ve», dijo Orsi en rueda de prensa.
La fiesta de la Patria Gaucha presenta todos los años espectáculos artísticos, gastronomía típica, concursos, competencias criollas y distintas exposiciones para «destacar las raíces de nuestro pueblo», según destaca el Ministerio de Turismo en su página web. En esta edición, además, se realizó un homenaje por el bicentenario de la Declaratoria de la Independencia.

Lamentablemente los titulares de la prensa, no siempre inocentes, aprovechan la pregunta que le hicieron al presidente Orsi durante la conferencia de prensa, sobre el asesinato de un policía, para cambiar el sentido de la noticia, para que en lugar de hablar de la Patria Gaucha y sus implicaciones en el turismo uruguayo, pasaron a referirse sobre un abominable crimen, por cierto reprobable y que demuestra la ardua tarea que tienen por delante las autoridades en el combate a delincuencia común y a la organizada, pero este es un tema para tratar con la seriedad y respeto que merece en las crónicas sobre crímenes y no en una fiesta popular.
En España, estamos acostumbrados a que la prensa tenga que recurrir a cualquier oportunidad para preguntar al presidente sobre los temas que realmente preocupan a la ciudadanía, debido a la opacidad del gobierno, pero Uruguay es diferente, es una democracia plena con una ejemplar alternancia del poder, donde los presidentes andan por la calle y contestan a todo con una transparencia ejemplar.
