El gobierno de España y el puerto de Barcelona se han convertido en los líderes del antisemitismo del siglo XXI
Ministros que piden marcar a los judíos, exalcaldesa que lidera una “armada invencible” contra Israel, presidente que pide la condena a Israel y su exclusión del deporte y de la cultura, terroristas etarras que se une a Hamas para calentar la calle, en un nuevo kale borroka, como gimnasia revolucionaria.
La ciudadanía se pregunta cuál será el próximo paso de los que odian a España, odian a la Comunidad de Madrid, odian a Isabel Díaz Ayuso y odian a los judíos.
Como hay nada nuevo bajo el sol, esto ya se vivió hace un siglo en la “Alemania Nazi” y hagamos un poco de memoria para prepararnos sobre que puede suceder en España hasta 2027 y más allá, si continúa Pedro Sánchez como presidente del gobierno.
La persecución de los judíos durante el gobierno de Adolf Hitler (1933–1945) es uno de los capítulos más oscuros de la historia contemporánea, conocida como el Holocausto o la Shoá, fue un proceso sistemático de exclusión, deshumanización y exterminio, impulsado por la ideología nazi de “supremacía racial”, hoy remplazada por la “supremacía moral” de la izquierda, viejos socios de los nazis, desde el pacto Ribbentrop – Molotov.
Veamos la secuencia histórica:
1925: En Mein Kampf, Hitler ya expuso su antisemitismo y su objetivo de excluir a los judíos de la sociedad alemana.
1933: Llegada de Hitler al poder, boicots a negocios judíos, expulsión de judíos de la administración pública, educación y profesiones.
1935: Leyes de Núremberg, privaron a los judíos de la ciudadanía alemana y prohibieron matrimonios y relaciones sexuales entre judíos y no judíos.
1938: La “Noche de los Cristales Rotos” (Kristallnacht, 9-10 de noviembre), quema de sinagogas, saqueo de comercios, destrucción de cementerios y detención de miles de judíos en campos de concentración.
1939: Invasión de Polonia, los nazis confinaron a millones de judíos en guetos (Varsovia, Lodz, Cracovia), sometiéndolos a hambre y enfermedades. Se aplicaron deportaciones masivas hacia campos de concentración.
1941: Invasión a la Unión Soviética, comenzó la fase de exterminio sistemático.
1942: Conferencia de Wannsee, altos funcionarios nazis organizaron la Solución Final al problema judío, la aniquilación total. Se construyeron campos de exterminio como Auschwitz-Birkenau, Treblinka, Sobibor, Belzec, Majdanek y Chelmno, donde se utilizó el gas Zyklon B y otras formas de asesinato masivo, entre 5 y 6 millones de judíos europeos fueron asesinados.
1945-1946: Juicios de Núremberg, líderes nazis fueron juzgados por crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad.
Las primeras acciones contra los judíos tras la llegada de Hitler al poder en 1933 fueron graduales pero constantes, destinadas a excluirlos de la vida pública y económica de Alemania.
1933: Boicot a comercios judíos las tropas de asalto nazis se apostaron frente a tiendas, consultorios médicos y despachos de abogados judíos, pintando la estrella de David y mensajes antisemitas, fue la primera acción pública de gran escala. Exclusión laboral, leyes que prohibían a los judíos trabajar en el Estado, la educación, el ejército y otros empleos públicos. Quema de libros en Berlín y otras ciudades, los nazis quemaron libros de autores judíos y de intelectuales considerados “degenerados”.
1935: Las Leyes de Núremberg definieron jurídicamente quién era considerado judío, retiraron la ciudadanía alemana a los judíos, reduciéndolos a “súbditos”, prohibieron los matrimonios y relaciones entre judíos y no judíos en la ley para la protección de la sangre alemana.
1936–1937: Exclusión progresiva, durante los Juegos Olímpicos de Berlín el régimen disimuló la persecución, retirando propaganda antisemita de las calles para no provocar un escándalo internacional, poco después se intensificaron las restricciones, se prohibió a los judíos participar en la vida cultural.
1938: Escalada, “Arización” económica, confiscación de negocios, propiedades y bienes judíos, que pasaron a manos alemanas, prohibiciones sociales, los judíos fueron excluidos de las escuelas públicas y de profesiones como médicos o abogados, sinagogas incendiadas, comercios saqueados y miles de judíos enviados a campos de concentración. Fue el punto de inflexión: la violencia pasó de ser legal y administrativa a ser física y abierta.
Las primeras acciones comenzaron con medidas legales y económicas, seguidas de propaganda y aislamiento social, y poco a poco se transformaron en violencia sistemática.
Las primeras acciones de propaganda antisemita y de aislamiento social en la Alemania nazi fueron esenciales para preparar el terreno antes de la persecución abierta. Hitler y Goebbels (ministro de Propaganda) sabían que necesitaban ganar a la opinión pública.
La propaganda antisemita operó en distintas áreas, prensa controlada, radio y cine, escuelas, aislamiento social, boicot a tiendas judías, exclusión en espacios públicos, profesiones prohibidas, campañas de difamación y etiquetado indirecto antes de la estrella amarilla que se impuso en 1941, para identificar a los negocios judíos y fomentar que la gente los evitara.
Lo que comenzó como propaganda y marginación social sirvió para normalizar la discriminación en la vida cotidiana, aislar a los judíos, debilitando la solidaridad de sus vecinos y preparar psicológicamente a la población alemana para aceptar medidas mucho más duras después.
Cualquier lector avezado se percatará que algunas de esas medidas se han iniciado en España, con un contagio inmediato a otros países gobernados por la izquierda.
Las consecuencias en los judíos fue una incredulidad inicial, una adaptación forzada, una humillación diaria y dudas y divisiones, donde algunas familias con recursos intentaron emigrar, mientras que otras no lo creían necesario o no podían costearlo se quedaron.
La reacción de los vecinos alemanes fue, costumbre y habituación, indiferencia, presión social y miedo a destacar, los judíos fueron aislados sin necesidad de violencia física inmediata, bastaba la propaganda, las normas y el silencio cómplice. Los judíos vivieron un lento proceso de pérdida de pertenencia y dignidad, mientras los vecinos alemanes se acostumbraban a su desaparición progresiva de la vida social, sin sentir que estaban participando en una injusticia histórica.
Este fue el plan de los nazis para exterminar a los judíos, ¿cuál será el plan de esta coalición socialista – terrorista?
