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Se nos está dando observar, en el panorama actual de América del Sur, y con la expectativa próxima de elecciones generales en Brasil en octubre, que el mapa del subcontinente puede quedar pintado de un solo color, quedando una pequeña mancha disonante en el rinconcito austral, correspondiente a Uruguay.

En efecto, se ha dado en este período pasado de pocos años, un vuelco generalizado hacia gobiernos de derecha, conservadores o incluso libertarios, que derrotaron en todos los países sudamericanos a sendos gobiernos de izquierda, progresistas, socialistas y otras yerbas, conocidas por sus inclinaciones nostálgicas marxistas.

sudamerica se pinta de un solo color

Así las cosas, haremos un rápido paneo de los países involucrados, para que el lector se ubique en tiempo, espacio, personajes y situación actual de cada república sudamericana.

Si comenzamos con el caso más notorio, nos encontramos con una Venezuela a la cual se le realizó una “extracción” del dictador Maduro -sucesor del nefasto Chávez- que tuvieron en sus manos el rico, pero pésimamente administrado país petrolero del norte de Sudamérica, en una crisis moral y social de 20 años. que colaboraba desde las cúpulas de corruptos militares, a la desestabilización de sus vecinos, al tiempo que ayudaba a sostenerse a una Cuba soltada de la mano de su protectora URSS.

La vecina Colombia poderosa, tras soportar una suerte de payasada política del poco coherente presidente Gustavo Petro, dio recientemente el triunfo al líder derechista Abelardo de la Espriella, que asumió hace unas semanas, anunciando ya, una drástica lucha contra el narcoterrorismo y la delincuencia.

Si pasamos a Ecuador, también dio un vuelco hacia una posición conservadora, tras soportar los gobiernos de Guillermo Lasso y de quién queda sindicado por su nombre de pila, como fue Lenin Moreno. Hoy preside Daniel Novoa desde 2023 sin esquivar dificultades socioeconómicas -capaz que heredadas- pero que urgen superar.

Continuando con Perú, el antiguo y más grande virreinato de España en América del Sur, tuvo una impactante victoria hace un mes, de la luchadora Keiko Fujimori , hija del notorio presidente de origen nipón, tras soportar una sucesión de gobiernos mal llamados ‘progresistas’ como el de José Ma. Balcázar, el de José Jeri, el de Dina Boluarte, y ni que hablar el del lunático Pedro Castillo. Esta mujer tenaz y luchadora -en su cuarta candidatura- logró ajustadamente una presidencia que promete ordenar la política incaica.

Seguimos hacia el cordillerano Chile, que también tuvo una importante victoria del líder de derecha José Antonio Kast, que asumió en este 2026 y quitó rápidamente de encima de Chile a otro personaje no apto para el poder, como lo fue Gabriel Boric durante 4 años liderando el ‘Frente Amplio’ que copió -capaz que por cábala- el nombre del grupo político izquierdista que alterna gobiernos en Uruguay.

Paraguay hace unos años que está muy estable, en una postura favorable en Latinoamérica, gobernado por Santiago Peña desde 2023, del tradicional y casi siempre oficialista partido Colorado, como lo había sido su antecesor que desplazó a los inestables gobiernos de Cartes y del impresentable Fernando Lugo.

Bolivia es un caso complicado, ya que, si bien en elecciones del año pasado, Rodrigo Paz Pereira triunfa con una alianza de centro derecha, dejando atrás al socialista Luis Arce y por supuesto su mentor proscripto Evo Morales, ambos del grupo MAS (Movimiento al Socialismo), quienes dejaron al país mediterráneo en una postración económica y social pocas veces vista.

Seguimos con la enorme Argentina, que no ha hecho coincidir una correspondencia de prosperidad entre su gigantesca y rica geografía en cuanto a sus recursos naturales, debido a las políticas con las que fue conducida hace ya muchas décadas. No obstante, el actual presidente Javier Milei, puso un freno al patético período de los Kirchner -tanto marido como mujer- y a su inútil delfín Alberto Fernández, que gobernaron, bajo una falsa designación de “peronismo”, 20 años, con récords de corrupción a todo título.

La derecha en latinoamérica

Y así llegamos a lo que en nuestro título hemos comparado a una pintura de Sudamérica. desde el punto de vista de la orientación política de sus gobiernos.

En ese sentido vimos con el análisis somero realizado, que 8 países de los 10, exceptuando, con respeto, a las Guayanas, tienen gobiernos -si corresponde la calificación – de derecha o centro derecha, conservadores, más o menos liberales, o radicales, quedando para definir la suerte del gigante Brasil, un continente dentro de otro continente, donde reapareció Lula Da Silva derrotando al derechista Jair Bolsonaro, hoy en prisión, y se presenta a la reelección en el próximo octubre 2026 enfrentado al hijo de Bolsonaro.

Será un resultado que marcará una hegemonía derechista para toda o casi toda Sudamérica de triunfar Flavio Bolsonaro hijo, en un país gigante y rico, que hoy es la única muestra de disidencia socialista en Sudamérica.

Dejamos expresamente por último a Uruguay -el país más pequeño del continente- con el actual gobierno ‘progresista’ que podría pasar a ser la única pequeña mancha de distinto color en todo el subcontinente sudamericano.

No debería llamar tanto la atención por qué la pequeña República del Plata tras un siglo de bipartidismo, con un partido Blanco o ala más conservadora que la mayoritariamente gobernante y liberal socialdemócrata del partido Colorado, comenzó a alternar -desde hace 30 años- con gobiernos de una relativamente nueva coalición de sectores de izquierda, desde el comunismo y socialismo a una Democracia Cristiana izquierdista, denominada “Frente Amplio”. Estos gobiernos de alternancia, no obstante, le han dado al país un firme equilibrio en lo económico y en lo social en estas décadas.

De todas maneras, el hecho de que un Partido Comunista probablemente el único que con esa denominación y estatutos exista en el mundo. Aquí en Uruguay hasta el nombre mantiene y no ha tenido la opción de modernidad como el caso de Italia que le fue cambiando de dominaciones hasta la actual e incongruente ‘Partido Democrático’. Tiene este Partido Comunista, no una gran cantidad de adeptos, pero sí dirigentes de peso y decisión, fundamentalmente en todos los sindicatos obreros, de enseñanza, salud, etc. que son un verdadero “palo en la rueda” para todos los gobiernos que se han sucedido, incluso el de su propio perfil. Hace un tiempo se le decía a mi país ‘la Albania americana’ como únicos en el planeta con un Partido Comunista ortodoxo. Hoy ni eso se le puede decir y sí otorgarle el triste privilegio de ser el único país del mundo -exceptuando los falsos feudos de China y Corea del Norte- de tener un Partido Comunista, a mi juicio más comunista que aquellos.

Con esto queremos ilustrar a nuestros gentiles lectores de España, Hispanoamérica y los otros países en que nos consta tiene difusión este portal, de que nuestro continente -hijo predilecto de España, con 500 años de vida- se encuentra ante una de las primeras ocasiones de tener una hegemonía de gobiernos conservadores. Excepto -seguramente por poco- del pequeño Uruguay que tendrá elecciones en 2029 y admitamos que su peso relativo político es muy menor, pese a integrar el Mercosur y tener protagonismo en los foros internacionales a raíz de un prestigio ganado con estabilidad jurídica, económica y una paz social firme.

Esta situación actual estaría marcando para el mundo un hito tan esperado y deseado que hoy realmente sorprende y alienta una esperanza de que, en la medida que los gobernantes que obtuvieron sus puestos, fundamentalmente por las decepcionantes acciones de

gobierno de sus predecesores de izquierda, tengan la fuerza, valentía y convicción para conducir sus naciones con las básicas normas de moral para cuidado de la ciudadanía, de las finanzas, de la soberanía, de la educación y de la prosperidad de sus pueblos, en los 450 millones de habitantes de Sudamérica. Estamos dejando excluida adrede -y con perdón- a la querida América Central y al enorme México, para concentrarnos en América del Sur.

latinoamerica se corre a la derecha

El tiempo dirá. No ponemos las manos en el fuego porque hay una tendencia de inestabilidad en la idiosincrasia de las poblaciones votantes sudamericanas, pero insistimos que, en la medida que los gobiernos que trabajosamente y en algunos casos por realmente muy pocos votos lograron el triunfo en segundas vueltas, aprovechen esa ventaja, que da la democracia liberal, para tener manos libres para realizar correcciones de males ancestrales o introducidos por sus antecesores socialistas, con claridad de ideas para propuestas modernas en un mundo global, que ya habla y razona en términos de Inteligencia Artificial, que como bien encara el Papa León XIV en su Magnifica humanitas, abordando y advirtiendo sobre los desafíos éticos de los algoritmos.

Roguemos a Dios que ampare a esta América ibérica y lusitana que tanto dio al mundo con sus pueblos y sus riquezas y también con sus personalidades, para qué -como un bloque firme y coherente- marque un rumbo de bienestar y progreso para sus sufridos pueblos.

(*)

Ingeniero Agrónomo – Universidad Mayor – Montevideo – Uruguay

Maestro del Lavoro – Gobierno italiano – Roma – Italia

Comunicador independiente – Portal Isequilla – Madrid – España