El presente trabajo no pretende ser un ensayo académico ni nada similar, se reduce exclusivamente a una recopilación de datos que están disponibles en forma libre y gratuita en internet, específicamente en las páginas web de distintos organismos nacionales e internacionales.
El único mérito es, el haber tomado el trabajo de buscarlos, clasificarlos y volcarlos en este pequeño ensayo, con el objetivo de ofrecer insumos útiles para aquellos “decisores” españoles que deberán actuar frente a Iberoamérica en la próxima década.
Las razones de encarar esta tarea vienen de dos fuentes principales, la primera el convencimiento sobre la importancia del concepto histórico de “Hispanoamérica” y su derivada “Iberoamérica” y el rol que considero debe tener España en este “Proyecto de seis siglos” abandonado, a mi entender, por el gobierno español del Partido Socialista Obrero Español PSOE y sus socios independentistas, y la hoy en estado de hibernación banda terrorista ETA, todos fieles cumplidores de los dictados del “Grupo de Puebla” y del terrorismo chiita iraní y en segundo lugar unas motivaciones estrictamente personales que me trajeron hasta este lugar, que procedo a explicarlas someramente.
Mi familia llegó a América el 3 de noviembre de 1493, hace 533 años, estableciéndose en el Virreinato del Rio de la Plata en 1793 hace 233 años y durante 12 generaciones mis ancestros, participaron cumpliendo distintos roles y en variadas circunstancias de la colosal tarea de moldear una civilización.
España llegó al “Nuevo Mundo” con el objetivo de descubrir, conquistar, civilizar y evangelizar las tierras más allá de las “Columnas de Hércules” llevando la “civilización cristiana” sustentada sobre las bases de Atenas, Roma y Jerusalem y teniendo como resultado “Hispanoamérica” con un proyecto imperial durante el renacimiento, exitoso hasta el siglo XIX cuando Napoleón y el Imperio Británico con su heredero Estados Unidos, en su lucha por la hegemonía planetaria, lograron que España dejara de ser lo que fue durante tres siglos, estableciendo un “nuevo orden mundial”, en el que Hispanoamérica de potencia pasó a ser irrelevante luego de los sucesos del 98.
En el año 2016, me instalé definitivamente en Madrid, una ciudad, que cuando llegué viniendo del Rio de la Plata, era lo mismo que estar en casa, una región en la que se respiraba una libertad que nos habían robado en varios puntos de Hispanoamérica.
Los que veníamos de la periferia del otrora imperio español encontramos en el Partido Popular de Madrid y en “Nuevos Madrileños” un ámbito donde desarrollar nuestras habilidades, un ámbito que nos negaban donde habíamos nacido.
Hace veinte años comprendí gracias al uruguayo/asturiano Enrique V. Iglesias que el concepto de Hispanoamérica, en el cual me eduqué, era parte de algo más amplio, Iberoamérica, sobre el cual abordo en este ensayo.
En el 2026 que comienza, se puede lograr el retorno del liderazgo de España en este proyecto que está entrando en su sexto siglo de existencia, luego de un interregno de descomposición moral que nos ha sumido el neocomunismo que sobrevuela del otro lado del Atlántico y que tiene su cabecera de playa en Europa de la mano de Pedro Sánchez cumpliendo los planes del “Grupo de Puebla” y del “terrorismo chiita” para el adormecido occidente.
La oportunidad de ser anfitriones en Madrid en el mes de noviembre de la “XXX Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno”, el “Foro Parlamentario Iberoamericano” y el “Foro de CEIB”, nos debe motivar para para analizar la realidad Iberoamericana y el camino al retorno del liderazgo, adormecido durante los últimos siete años por la deriva socialista y sus socios, todos ellos enemigos de España.
Cuando estaba terminando este trabajo se produjo la detención de Nicolas Maduro, la firma del tratado UE-Mercosur con su posterior judicialización por parte de Bruselas y su utilización en las campañas de la próximas elecciones en las comunidades autónomas, cuestiones que motivarán un nuevo análisis de la temática que estaba investigando, decidiendo adoptar la siguiente metodología: el ensayo lo mantendría en su versión original, agregando al final algunas reflexiones sobre las nuevas circunstancias, haciendo la salvedad que se sucederán varias elecciones durante el próximo bienio, pudiendo cambiar la composición de los distintos bloques ideológicos pero considerando que el tema de fondo sigue siendo el mismo, “La responsabilidad de España sobre Iberoamérica”.
