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Manuela Bergerot, portavoz de Más Madrid en la Asamblea de Madrid, el jueves 8 de octubre de 2026, durante una intervención dirigida a Isabel Díaz Ayuso pronunció esta frase textual:

“El día que desahuciaron a Maricarmen algo empezó a romperse. Hoy se ha roto del todo. Hoy en España no hay consuelo para la gente buena y en las calles de Madrid no va a haber paz”.

La presidenta madrileña contestó: ¿Cuándo ustedes advierten de que no va a haber paz, nos están amenazando físicamente?

Las consecuencias

El mismo 8 de octubre, el secretario general del PP madrileño, Alfonso Serrano, presentó una denuncia ante la Policía Nacional para que se investigara si las palabras de la hija de montoneros podían tener relevancia penal.

Si partimos de la hipótesis  que la declaración de Manuela Bergerot constituye una amenaza y no una simple advertencia de conflictividad social, podría tener relevancia penal en el Derecho español.

¿Qué delitos podrían entrar en consideración?

Amenazas graves no condicionales, Art. 169.2 del Código Penal, Prisión de 6 meses a 2 años

Amenazas dirigidas a atemorizar a un colectivo, Art. 170.1, Pena superior en grado a la correspondiente del art. 169

Amenazas leves, Art. 171.7, Multa de 1 a 3 meses

Amenazas condicionales de un mal no delictivo, Art. 171.1, Prisión de 3 meses a 1 año o multa de 6 a 24 meses

Estas figuras tienen requisitos distintos y no son intercambiables.

En el caso Bergerot, debemos examinar especialmente tres elementos:

Primero: la condición de portavoz parlamentaria. No estamos ante una conversación privada, sino ante una declaración institucional, pronunciada públicamente y dirigida a la presidenta autonómica.

Segundo: el contexto de tensión en las calles. La declaración se produjo mientras continuaban las protestas por la vivienda. El PP denunció también la difusión de imágenes intimidatorias contra representantes institucionales.

Tercero: la interpretación de la frase. Si se acreditara que anunciaba actos violentos o intimidatorios que dependían de su voluntad o de personas con las que actuaba concertadamente, la hipótesis penal ganaría fundamento.

Una novedad del 22 de octubre que puede ser relevante

Se produjo otro episodio relacionado con la controversia:  La diputada de Más Madrid Jimena González mencionó la posibilidad de que personas entrasen en la Real Casa de Correos y le prendiesen fuego, en una intervención en la que criticaba al Gobierno regional.

El PP anunció que ampliaría la denuncia presentada anteriormente contra Bergerot para incorporar estas nuevas declaraciones.

¿dónde termina la libertad de expresión de un representante político y dónde comienza una posible intimidación contra las instituciones democráticas?

Reconstrucción del episodio trasmitido por RTVE el 22 de octubre de 2026

La secuencia documentada fue la siguiente:

  1. Pedro Sánchez entregó a Broncano un tablero de ajedrez de diseño, con sus piezas, de aproximadamente 50 centímetros. Explicó que le habían contado que Broncano era aficionado al ajedrez y que él compartía esa afición.
  2. Ricardo Castella, director y colaborador del programa, intervino con esta frase:

“Es un juego de cargarse al rey, ya me veo mañana los titulares”.

  1. Sánchez sonrió y respondió:

“Efectivamente, es un juego de cargarse al rey”.

  1. Durante el programa apareció un asistente caracterizado como punk, con cresta verde y una camiseta que llevaba el lema «Ni patria ni rey ni Dios ni amo». La realización televisiva mostró su imagen.

¿Por qué un ajedrez?

Hay una primera explicación verificable: los invitados de La Revuelta suelen llevar regalos, y Sánchez afirmó haber elegido el ajedrez porque conocía la afición de Broncano. Eso puede explicar el objeto, pero no agota su posible significado.

El ajedrez posee una carga simbólica política evidente: estrategia, confrontación, cálculo, sacrificio de piezas, defensa del rey y victoria sobre el adversario.

Sin embargo, conviene precisar algo: técnicamente, el objetivo del ajedrez no es matar al rey, sino darle jaque mate. La diferencia importa porque Castella escogió una expresión deliberadamente más provocadora que la terminología propia del juego.

Y aquí aparece una cuestión interesante: el regalo podía estar perfectamente preparado como también el comentario sobre el rey.

¿Fue una improvisación o una escena preparada?

Puede ser que Castella conociera previamente el regalo y tuviera preparado el remate.

Puede ser una escena coordinada con intención política. La sucesión ajedrez-rey-república, la reacción de Sánchez y los planos de la camiseta forman una secuencia de fuerte contenido simbólico

Hay un detalle especialmente revelador: Castella añadió “ya me veo mañana los titulares”. Eso indica que el propio humorista era consciente de la interpretación política que podía adquirir su frase. No demuestra que estuviera guionada, pero sí que la referencia al rey no pasó inadvertida.

La referencia a Aznar: el contexto político

La conversación no terminó en el chiste del ajedrez. Broncano introdujo las declaraciones recientes de José María Aznar, quien había advertido de que una nueva victoria de Sánchez podía poner fin al sistema constitucional y a la monarquía parlamentaria.

Broncano respondió con otra frase: “No tendremos esa suerte”.

Y Sánchez comentó: “Lo de Aznar es tremendo”.

De esta forma, una broma sobre el rey del ajedrez acabó conectándose con un debate político real sobre la continuidad de la monarquía.

¿Estaba guionada toda la entrevista?

En este caso existen indicios de preparación: la elección personalizada de los regalos, el tratamiento de cuestiones electorales y las bromas recurrentes sobre el futuro del programa.

La preparación del encuentro es evidente. La intencionalidad política de algunas bromas también resulta reconocible.

Hay una pregunta legítima de interés público: ¿por qué la televisión pública decidió dar esa forma y ese tratamiento visual a una conversación sobre el jefe del Estado durante una entrevista electoral al presidente del Gobierno?

En España, amenazar de muerte al rey Felipe VI puede constituir un delito específico contra la Corona, distinto del delito común de amenazas.

El Código Penal contempla expresamente esta conducta en su artículo 490.2, dentro del título XXI, dedicado a los delitos contra la Constitución. La diferencia fundamental es que el ordenamiento penal otorga una protección específica al jefe del Estado, por razón de su posición constitucional.

Artículo 490.2 del Código Penal: “Con la pena de prisión de tres a seis años será castigado el que amenazare gravemente a cualquiera de las personas mencionadas en el apartado anterior, y con la pena de prisión de uno a tres años si la amenaza fuera leve”.

¿Qué se necesita para que exista delito?

No es imprescindible que alguien diga literalmente “voy a matar al rey”. Una amenaza puede ser implícita, pero debe acreditarse que anuncia de manera suficientemente seria y reconocible un mal contra la persona protegida.

Se examinan especialmente la intención, las palabras empleadas, el contexto, la credibilidad de la amenaza y su capacidad objetiva para intimidar.

Aplicación al episodio de RTVE

Si analizamos la frase “es un juego de cargarse al rey”, pronunciada durante la entrega de un ajedrez a David Broncano, debemos distinguir dos hipótesis.

Primera: una broma sobre el ajedrez. Si la expresión se refiere al objetivo del juego y constituye humor político, no sería por sí misma una amenaza penal contra Felipe VI.

Segunda: una amenaza encubierta. Si existieran pruebas de que la expresión pretendía comunicar una amenaza real contra la vida del monarca, podría investigarse conforme al artículo 490.2.

Una distinción fundamental: Defender la abolición de la monarquía es una posición política legítima. Amenazar de muerte al monarca es una conducta que puede constituir un delito contra la Corona, sin olvidar que Pedro Sánchez Pérez Castejón juró su cargo con la fórmula: “¿Juráis o prometéis por vuestra conciencia y honor cumplir fielmente las obligaciones del cargo de presidente del Gobierno, con lealtad al Rey, y guardar y hacer guardar la Constitución como norma fundamental del Estado?”.

Hay tres compromisos fundamentales: 1. Cumplir fielmente las obligaciones del cargo. 2. Guardar lealtad al Rey, como jefe del Estado. 3. Guardar y hacer guardar la Constitución, como norma fundamental del Estado.

La pregunta final es ¿estamos ante una catarata de imbecilidades, pronunciadas producto de el bajo nivel cultural e intelectual de determinadas autoridades y payasos televisivos, o nos están avisando de qué pasará si pierden las elecciones?