Otra paradoja que nos toca vivir, mientras España se derrumba de la mano del Partido Socialista Obrero Español y el narco comunismo caribeño de SUMAR, Madrid no para de crecer y cada día se puede vivir mejor en las áreas cuyas políticas dependen del gobierno del Partido Popular de Madrid de Isabel Díaz Ayuso.
Esta semana se cumplió el Ecuador de la legislatura de la Comunidad de Madrid con el 96% de las propuestas electorales cumplidas, según informó Isabel Díaz Ayuso en una comparecencia ante la prensa.
Como es su costumbre, con transparencia, dando la cara y sin medias tintas, la presidente de la comunidad de Madrid rindió cuentas y aprobó con nota.
Con presupuestos aprobados y obras de infraestructura en plena ejecución, contrasta con la paralización del gobierno nacional, que sólo tiene tiempo para atacar a jueces, fiscales, periodistas y parejas con prácticas mafiosas, donde el escándalo de cada día tapa al escándalo del día anterior.
Dos proyectos se enfrentan, el de la libertad, el crecimiento y la alegría que ejecuta en Madrid el Partido Popular y quiere llevar a la totalidad de España de la mano de Alberto Núñez Feijóo, que será ratificado con el apoyo de los afiliados madrileños como lo demostraron con sus avales, en el próximo congreso del mes de julio, donde surgirá una propuesta ilusionante para solucionar el caos al que el socialismo a sometido a España.
La incapacidad manifiesta, mezclada con las tendencias delictivas de los nombrados por Pedro Sánchez, tanto en el gobierno como en los organismos de control, que tendrían que ser independientes y para colmo con la novedad que ha colonizado a empresas estratégicas como Telefónica e Indra, queriéndose también cargar la opa de dos entidades bancarias privadas, para dar el mensaje de quién manda en España, en un alarde de comunismo puro y duro, con el precio a pagar (por siete votos en el congreso) de la desintegración de la nación española, está cumpliendo el gobierno nacional su hoja de ruta.
Un nuevo proyecto de país del Partido Socialista Obrero Español está en plena ejecución, proyecto que ocultó y mintió el 23J, debiendo enfrentarlo con otro proyecto, que es el que abandera el Partido Popular de Madrid, un proyecto ilusionante que será puesto a consideración de la ciudadanía en las próximas elecciones nacionales, ocurran cuando ocurran.
Las diferencias parte desde la misma formación de los gobiernos, en Madrid lo mínimo de consejerías con personas probas y capaces, frente a la veintena de indocumentados, “que no saben hacer la o con un canuto”, que invaden los ministerios, con el aval de los voceros de la banda terrorista ETA.
En su rendición de cuentas Díaz Ayuso ha sido muy clara:
“sin seguridad jurídica no quedará nada, somos la España del apagón, del caos migratorio irregular, de los españoles abandonados en mitad de la noche, de personas sin rumbo en la puerta de entrada a la capital del país, es decir el aeropuerto de Madrid el de Barajas, la España donde cada vez nacen menos niños, los ciudadanos tienen que agruparse en grandes núcleos urbanos, porque cada vez está más abandonado el campo y la vida rural, cada vez más enemistados con grandes potencias lo que provoca además nuestro aislamiento internacional, mientras la pequeña y la mediana empresa no soporta más regulación normativa que siempre es absurda”
Esta realidad a la que nos somete Pedro Sánchez “tendrá consecuencias en algunos casos irreversibles que lo van a pagar las siguientes generaciones y para esto las políticas de la Comunidad de Madrid son la respuesta, es la gestión”
“por eso vivimos nuestro mejor momento económico, Madrid protagoniza los más prestigiosos índices económicos de competitividad sanitarios, financieros, culturales y gastronómicos, desde la esperanza de vida a su atractivo turístico, estamos entre los mejores destinos del mundo, tenemos un gobierno austero y ejecutivo”
Vivimos un momento que impone una reflexión, de la cual nadie puede sentirse ajeno, el peligro que se cierne sobre nuestra forma de vida ya está aquí y hay que enfrentarlo, lo puedo decir como Nuevo Madrileño que llegué allende los mares a Madrid con una gran ilusión y viniendo desde el futuro como vengo, sólo les puedo decir que esto ya lo viví y realmente estamos en peligro, al igual que el 2 de mayo de 1808, la historia está en nuestras manos.
