El Partido Socialista Obrero Español mantiene una relación incestuosa con el octavo mandamiento
El Peugeot de la trama, altar fundacional del sanchismo, nunca existió, era un Mercedes Benz
Desde que Pedro Sánchez cambiaba colchones en la Moncloa, aparcaba la caravana de su hermano, que cobraba en Extremadura, tenía para Hacienda domicilio en Portugal, pero vivía en el palacio presidencial, la sesión de control al gobierno se convirtió en un “insultadero” a la oposición y altar de sacrificio de la verdad.
La penúltima semana de abril de 2026, fue la muestra de la degradación de un gobierno, al escuchar al presidente del gobierno y a su tri ministro de justicia utilizar una nueva y peligrosa estrategia: “mentir, insultando a los gritos”.
Como sus mentiras obvias o sutiles ya no cuelan, el novedoso pero viejo método de alzar la voz cuando escasea la verdad fue utilizado obscenamente el miércoles pasado en el seno de la soberanía nacional.
Al mismo tiempo salían a la luz unos videos de hace trece años que muestran el “pucherazo” del nacimiento del sanchismo, donde algunos, incluido Susana Díaz lloran, pero ninguno hizo nada y hoy todos disfrutan de un sueldo del estado, como los vergonzosos 121 palmeros que aplaudían los insultos.
En Argentina tenemos un dicho “roban, pero hacen”, pero la izquierda independentista española hace gala de su maldad y de su inoperancia, en España nada que dependa del PSOE, SUMAR, ERC, JUNTS, PODEMOS, PNV o BILDU funciona, dando un paso más, primero “robaban y no hacían” y ahora “roban y destruyen”.
