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El segundo poder está parcialmente secuestrado y el tercero está cercado.

Una democracia se sustenta, entre otras cosas, en la división de los poderes, tres institucionales, “Ejecutivo, Legislativo y Judicial” y uno fáctico “La Prensa Libre”, con una “instancia”, que flota libremente (que garantiza la Constitución), que es la “Libertad de Expresión”, hoy todo esto está en peligro.

Esta historia comenzó el 11 de marzo de 2004, cuando el Partido Socialista Obrero Español, aprovechó el atentado más grande ocurrido en Europa hasta el momento, cuyos verdaderos responsables nunca fueron identificados, para torcer la voluntad popular, dopando unas elecciones generales con el dolor de los españoles.

Durante siete años, José Luis Rodríguez Zapatero, en aquel momento personero de la banda terrorista ETA y hoy del grupo de Puebla y del narco-dictador Nicolás Maduro, sentó las bases de una república bolivariana en Europa, sumiendo a España en una crisis económica sin precedentes y condenando a la pobreza a dos generaciones de españoles.

En 2011, las consecuencias de la estafa de Wall Street de 2008, terminaron por destruir a la clase media española y, el caos generado por el estruendoso fracaso del PSOE en el poder provocó el ascenso a la Moncloa del Partido Popular con una mayoría absoluta, que no supo aprovechar.

La macroeconomía se arregló, los ahorristas de las “Cajas”, (sistema parabancario, centro de la corrupción política) vieron mitigadas sus pérdidas por aportes del gobierno, los proveedores del estado cobraron las deudas de Zapatero, aunque al día de hoy, los podemitas siguen diciendo que el PP le regaló dinero a los bancos, cuando no fue así, pero la mentira está instalada en la extrema izquierda populista.

Durante los siete años que se tardó en ordenar el desastre de los siete años socialistas, se recondujo la economía, pero la clase media quedó herida de muerte.

Llegó la moción de censura que dio el poder al actual gobierno, blindando todos los mecanismos de control, pero este control de las instituciones por la puerta de atrás no es suficiente, ya nadie cree en sus mentiras.

La corrupción tiene rodeado al gobierno, defendiéndose con un sistema que consiste en que el escándalo de los martes, tapa al escándalo de los lunes y así sucesivamente, haciendo que la sociedad está anestesiada y, lo que en cualquier país democrático sería inadmisible tumbando al gobierno, en España no pasa nada.

Pedro Sánchez, pese a perder las elecciones, logró ser investido por los personeros de la banda terrorista ETA, los delincuentes condenados y fugados catalanes y los “recogedores de nueces” que hoy se ha destapado que presuntamente forman parte de la “trama”, o sea, parece que también robaron.

Con el Congreso anulado, el Senado predica en el desierto y gracias a los millones de euros que nos roban a los españoles, la televisión pública, (la Radio Televisión Espantosa RTVE), el único medio de informarse de un importante segmento de la población ha demostrado su degradación al sumarse al intento del golpe de estado.

El 20 de noviembre, el Tribunal Supremo confirmó lo que pensábamos y hoy podemos decirlo: “El fiscal general del Estado Álvaro García Ortiz es un delincuente” y hay varios en lista de espera para ser investidos con ese galardón.

Al conocerse el fallo del Tribunal Supremo, salieron en tromba, los ministros y socios del gobierno, a denigrar a los jueces y acusarlos de haber dictado un fallo injusto, (llámese prevaricación) a los que se sumaron los miserables tertulianos de la “espantosa” dando un espectáculo denigrante.

Sólo queda la justicia, el Partido Popular e Isabel Díaz Ayuso para enfrentar la dictadura en ciernes, en momentos que el otro partido de la oposición ha perdido el rumbo y hoy es funcional a Pedro Sánchez.

Al mejor estilo soviético, la reprobada ex fiscal general del Estado, (madre política del delincuente condenado Álvaro García Ortiz) y el otro delincuente prevaricador condenado, Baltazar Garzón, junto a fiscales enchufados, encabezaron una manifestación callejera contra el “Tribunal Supremo”, en un acto preparatorio de golpe de estado de libro, mientras la vicepresidenta del gobierno llama a la rebelión contra la justicia.

Estamos presenciando los “actos preparatorios” de la intentona de un golpe de estado, que están esperando el momento oportuno para darlo, que podrá ser ante una eventual condena a la familia presidencial o cuando simplemente pierdan las elecciones.

Pregunto: ¿Qué parte no hemos entendido que se está repitiendo en España palabra por palabra y hecho por hecho lo acaecido en los inicios de la narco dictadura venezolana?