¿Se salvará España de convertirse en “Espanzuela”?
Cada día que pasa en la descomposición democrática de España, vemos más claramente en el espejo argentino que, lo que sucedió del otro lado del charco se repite en la península, pero en lugar de ser en idioma español, el idioma común de seiscientos millones de personas, lo escuchamos en euskera y catalán.
Los que venimos de los dominios de ultramar del Imperio Español, más específicamente del Virreinato del Rio de la Plata, prósperos territorios convertidos en estados casi fallidos por obra y gracia del imperio británico, podemos alertarlos sobre las siniestras consecuencias que puede tener para España el accionar del actual gobierno del Partido Socialista Obrero Español, por la sencilla razón que “venimos del futuro”.
La historia comienza con las elecciones presidenciales de 2003, en las cuales Néstor Kirchner “las pierde”, saliendo segundo, con únicamente un 22,25% de los votos.
A cuatro días de la segunda vuelta el ganador, el dos veces presidente, Carlos Saúl Menem, misteriosamente se retira de la contienda, de una forma similar a la que había retirado su candidatura, el favorito de los argentinos Carlos Alberto Reutemann, con su enigmática frase “vi algo que no me gustó”, coincidentemente en el tiempo otro candidato, cuyo nombre no revelaré, fue defenestrado con los mismos argumentos pero en sentido contrario con los que asustaron a Reutemann dichos al oído del entonces presidente interino Eduardo Duhalde.
Hace poco, el misterio fue aclarado por lo menos parcialmente: la llegada al poder de los Kirchner (inspiradores de podemitas y sanchistas) se produce por una maniobra de la diplomacia norteamericana bajo la conducción del exdiplomático estadounidense Víctor Manuel (o Manuel Víctor) Rocha.
Hasta ahí se pensaba que la “longa mano” estadounidense, por alguna extraña razón, había llevado al poder a un dúo neocomunista, pero la realidad era otra totalmente distinta.
Aunque parezca una novela de John Le Carré, no lo es, se trata de la vida real, Manuel Rocha fue durante 40 años “espía cubano” en la administración norteamericana, lo pillaron y hoy está preso.
Desvelándose, que su aparente campaña contra Evo Morales cuando era embajador en Bolivia fue una maniobra inspirada en aquello de “Braden o Perón”, (éxito asegurado diría la jefa del delincuente fiscal general), todo esto parece extraído del estante de una biblioteca de novelas policiales, pero es la realidad que nos toca vivir, y para más escándalo, según informa la prensa norteamericana, próximamente engrosará esta historia el “pollo Carbajal” con sus revelaciones sobre Zapatero.
Hechas estas aclaraciones, vayamos a lo nuestro, ¿quiénes eran los Kirchner?:
Era una pareja de delincuentes provincianos que habían comenzado a robar en su territorio cuando gobernaron la provincia de Santa Cruz, entre otras cosas transfiriendo a una cuenta numerada en Suiza los fondos provenientes de las regalías petroleras.
Llegaron al gobierno nacional acompañados de un grupo de políticos y empresarios (llegaron a ser ministros) que habían empezado a delinquir en su territorio con la obra pública provincial, haciendo su post grado con la obra pública nacional con varios miles de millones de dólares en mordidas, hoy están todos presos.
Cualquier paralelismo que encontréis con las noticias aparecidas en los medios españoles las últimas semanas, no es mera coincidencia. Aquellos golfos patagónicos fueron la inspiración de los presuntos golfos navarros.
No permitamos que lleguemos a convertirnos en “Espanzuela”, el 30 de noviembre a las 12:00 hs todos al Templo de Debod bajo la consigna “¿Mafia o Democracia?”.

¡Adelante!
Son las mismas mafias de políticos advenedizos y delincuentes tanto aquí en el Sur fraccionado por los Piratas de la Corona, como allá donde al Imperio que no veía ponerse el sol, lo sumieron en una oscura noche.
¡Fuerza España, arriba España, a vencer España!