¿Qué ocurriría si una crisis aparentemente controlable desencadenara la desaparición de la España que conocemos?
Todo comienza con algo pequeño, una tensión en Ceuta, una presión migratoria, una decisión política que parece manejable. Una de esas situaciones que los gobiernos creen poder administrar con una llamada telefónica, una negociación discreta y unos días de paciencia.
“Sólo un poco de movimiento. Dos o tres días. Nada importante”. Pero algo sale mal. Y después vuelve a salir mal. Y cada solución adoptada para resolver el problema anterior crea uno todavía mayor.
Así comienza La Tercera República Española. Una pesadilla política (casi) imposible, una ficción política que lleva deliberadamente hasta el absurdo algunas de las tensiones que atraviesan la España contemporánea.
No es una predicción, no pretende serlo, es una pesadilla política. Y, como ocurre con las buenas pesadillas, su inquietud nace de que cada acontecimiento, considerado aisladamente, parece imposible… pero quizá no tanto.
España empieza a deshacerse, en esta España imaginaria, la crisis de Ceuta pone en movimiento una cadena de acontecimientos que nadie consigue detener. La Monarquía entra en crisis. Se proclama la Tercera República Española. Pero la República no resuelve el problema territorial. Lo multiplica.
Cataluña proclama la República Nacional Socialista de los Països Catalans. Euskal Herria se constituye como República Comunista. Galicia emprende su propia aventura política mirando hacia Portugal con los delirios de Yolanda Díaz y Canarias termina convertida en una República Islámica bajo Protectorado marroquí con la presidencia de Barbie Gasa.
Y lo que queda de España intenta sobrevivir en medio de un experimento político que produce nuevas fronteras, nuevos gobiernos y nuevas soberanías a una velocidad vertiginosa.
Hasta que aparece una pregunta inevitable: si Cataluña puede autodeterminarse de España, ¿por qué Valencia no puede autodeterminarse de Cataluña? Y después Baleares. Y La Rioja. Y Navarra.
Una sátira sobre el poder
Por estas páginas desfilan Pedro Sánchez, Felipe VI, Gabriel Rufián, Arnaldo Otegi, Yolanda Díaz y otros personajes reconocibles de nuestra vida política, convertidos deliberadamente en protagonistas de una ficción.
No estamos ante una crónica periodística ni ante un ensayo académico, los personajes reales son utilizados como personajes literarios dentro de una situación imaginaria y precisamente esa libertad permite llevar determinadas contradicciones hasta sus últimas consecuencias.
Pedro Sánchez llega a ser sucesivamente presidente del Gobierno, presidente de la República, presidente de una Unión de Repúblicas Ibéricas y, finalmente, defensor de la Constitución de 1978 que había contribuido a suspender.
Rufián descubre las virtudes de la integridad territorial cuando Valencia y Baleares quieren abandonar su República.
Otegi comprueba que el derecho a decidir resulta bastante menos seductor cuando La Rioja y Navarra pretenden ejercerlo.
Yolanda Díaz intenta construir una delirante realidad política galego-lusitana mientras Portugal se esfuerza educadamente por explicar que no tiene ningún interés en participar.
La sátira permite exagerar, pero la exageración tiene un propósito: hacer visibles las contradicciones. Y mientras España discute, Marruecos actúa siendo este uno de los ejes centrales de la novela.
Mientras los españoles discuten sobre identidades, soberanías, repúblicas, constituciones y fronteras interiores, Marruecos contempla los acontecimientos desde el otro lado del Estrecho. Y calcula, porque la política internacional tiene una característica incómoda: nuestros adversarios no suspenden sus intereses mientras nosotros resolvemos nuestros problemas internos.
Ceuta, Melilla y Canarias terminan convirtiéndose en el punto donde la ficción deja de ser solamente una sátira política y adquiere una dimensión estratégica.
El libro termina donde comenzó, en Ceuta, porque las grandes crisis históricas raramente se presentan anunciándose como grandes crisis históricas, suelen comenzar con un incidente, una excepción, una decisión táctica, una solución provisional.
Algo que alguien asegura tener perfectamente controlado. Y ésa es probablemente la idea que atraviesa toda La Tercera República Española: los dirigentes políticos pueden iniciar acontecimientos, pero no necesariamente pueden decidir hasta dónde llegarán sus consecuencias.
De dónde nace este libro
El 30 de julio de 2026 me despertó una noticia que no debería haber sido tan fácil de creer: una crisis en Ceuta, presentada como algo menor, gestionada con esa mezcla de cinismo y torpeza que ya conocemos.
No fue la coyuntura lo que me hizo sentarme a escribir, sino la sospecha de llevar años acumulada: que estas cosas nunca empiezan con una declaración de guerra ni con un golpe de Estado. Empiezan con una frase pequeña. “Un poco de movimiento. Dos o tres días. Nada importante”.
Recuperé entonces ideas de dos ensayos que había escrito antes, uno sobre Ceuta y otro sobre el ruido político de los últimos años y, en lugar de quedarme en la coyuntura, elegí un atajo distinto: un sueño. Una pesadilla, más bien, que me llevó a un futuro cercano y me dejó ahí, mirando cómo España se deshacía a fuerza de decisiones tomadas una detrás de otra.
De qué trata
La novela sigue a un narrador que ve, entre lo que cuenta RTVE y lo que cuenta Libertad Digital, dos versiones de la misma realidad que jamás terminan de coincidir, cómo una crisis fronteriza con Marruecos se convierte en disolución de las Cortes, plebiscitos territoriales y, finalmente, en el nacimiento de una insólita Unión de Repúblicas Ibéricas. Pedro Sánchez, el Rey de Marruecos, Rufián, Otegi, Yolanda Díaz y una temible «Barbie Gasa» desfilan por un país que se fragmenta con la misma naturalidad con la que se firma un comunicado de prensa.
Es sátira política, con su humor negro y sus momentos de comedia absurda, pero no es solo eso: es también una advertencia sobre lo fácil que resulta aceptar la primera decisión pequeña y descubrir, demasiado tarde, que todas las siguientes ya venían incluidas.
Mis dos últimos trabajos me obligaron a recurrir a mis viejos apuntes sobre la historia española en el siglo XX y la relación de España con Marruecos, encontrando algunos temas que reconozco había olvidado, pero la realidad siempre nos impone en el camino algunos “senderos que se bifurcan”, por lo cual ya los estoy desempolvando y pronto los compartiré en otras dos publicaciones.
Volviendo a “La Tercera República Española, una ficción política” les cuento dónde encontrarlo
El libro está publicado en Amazon edición en tapa blanda de 6×9 pulgadas y edición para Kindle.
Como advierte el propio libro desde la primera página: “todo lo que sigue ocurrió en un sueño, y cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia. Si la coincidencia resulta excesiva, la culpa será de la pesadilla”.


👏👏👏excelente resumen de una realidad….ficticia.
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