Un curso acelerado de como pegarse un tiro en el pie
Las elecciones generales del 23 de julio de 2023, las ganó el Partido Popular, quedando una supuesta coalición con VOX a 4 escaños de la mayoría absoluta, una diferencia mínima que nunca habían calculado ni las encuestadoras ni los estrategas de Génova, vaya pájaros.
Pese al resultado, había una cierta esperanza sobre que Sánchez no podría formar gobierno, salvo que lo hiciera con pactos contra natura, que ningún político en sus cabales se atrevería a realizar, pero el actual presidente del gobierno ni está en sus cabales ni tiene ningún tipo de escrúpulos, declarando la muerte del otrora partido de estado el PSOE, Partido Socialista Obrero Español, al pactar al mismo tiempo con los comunistas nostálgicos de SUMAR, los comunistas bolivarianos de PODEMOS, los supremacistas nazis de ERC y JUNTS, la banda asesina ETA en su versión BILDU, el socio de los separatistas vascos de BNGA y los traidores del PNV.
Es increíble, y dentro de un siglo los historiadores intentarán entenderlo, cómo se puede decir a cada uno de media docena de partidos políticos, cosas distintas y contrarias al mismo tiempo y pese a no creerle, lo apoyan en la investidura y en el principio de la legislatura.
La respuesta es muy clara, a cada uno le dio algo que nadie sería capaz hacerlo, en cuestiones que nada benefician a los españoles pese a que lo pagan, pero que sirven a los mezquinos intereses de corruptos dirigentes.
De estos temas hablaremos en los próximos días y el tema que nos ocupa es otro, pero para entender el tiro en el pie que acaba de pegarse el Partido Popular adelantamos dos conclusiones sobre el porqué Sánchez es hoy presidente del gobierno:
VOX perdió las elecciones cuando se negó miserablemente, compartir listas con el PP en 8 jurisdicciones que les hubiera dado idéntica cantidad de escaños.
Carlos Mazón, hizo presidente del gobierno a Pedro Sánchez cuando prematuramente pactó la investidura para la Comunidad Valencia con VOX, sin ninguna necesidad, dando oxígeno a la consigna del gobierno del miedo a VOX, comprada por un número suficiente de electores para dar vuelta un resultado.
Los socialistas, como siempre fueron más listos, (en el Rio de la Plata diríamos más bichos) y ocultaron hasta después de las elecciones generales su pacto por el que le entregaron Pamplona a los etarras y Navarra a los que odian España.
Cuando los escándalos que agobiaban a Sánchez, a todo su gobierno, a su partido y a su familia llegaron a niveles superlativos, abriendo una esperanza sobre una posible caída del régimen con un adelanto electoral, Carlos Mazón, el que siempre va por libre, lo volvió a hacer, pactó los presupuestos valencianos con VOX, con clausulas con las que se puede estar de acuerdo, pero que son munición electoral para el frente popular comunista.
No contento con su desastrosa gestión durante el 29 de octubre, que distrae sobre la criminal gestión antes, durante y después de la DANA del gobierno de Pedro Sánchez, vuelve a poner al Partido Popular a la pata de los caballos, primero comprometiendo la situación política del PP, al volcarse a defender su situación judicial, (que es la única que le importa al igual que a Pedro Sánchez) en detrimento de la posición política y, como broche de oro, firmando un pacto con VOX que no sólo entregará Valencia al socialismo sino que perpetuará a Sánchez en la Moncloa.
Carlos Mazón debe renunciar, si no lo hace se lo debe apartar del Partido Popular, al igual que el casadismo residual que aún continua en Génova, saboteando toda la acción de Núñez Feijóo, pues si no lo hacen tenemos begoños para rato.
Lo volvieron a hacer, se pegaron otra vez un tiro en el pie, pero están a tiempo de rectificar, el votante del PP no quiere ser oposición, quiere ser gobierno, esto no da para más, Sánchez está destruyendo la democracia por la puerta trasera y como las ranas nos daremos cuenta cuando sea demasiado tarde, no faltando mucho tiempo, para que les pidan cuentas a sus dirigentes por conformarse con la comodidad de la oposición.

Con todo respeto, esta vez NO estoy de acuerdo con usted, amigo Ramón. Es cierto que Mazón NO ES lo que se dice una «luminaria» política. Pero, de ninguna manera -es mi criterio- el PP debe repetir los cobardes abandonos que ya protagonizó en el pasado (Camps, Rita Barberá). No solo porque Mazón NO FUE responsable de nada el día de la DANA, sino porque el sanchismo lo está usando como forro para minimizar SU responsabilidad, que es anterior, del día y posterior al suceso. Y porque «dejarlo caer» (cosa que incluso implicaría una ARBITRARIEDAD que sería super explotada por las izquierdas), que es más importante aún. Hay más razones, por brevedad termino aquí. Un saludo cordial.